Sobre mí

 

María Victoria Bastidas Rojas.  

Psicóloga - Magister en Psicología Clínica. 

 

 

Más allá de dar a conocer o definirme a través de títulos y logros, les relato el camino que ha hecho agradable haber elegido ser psicóloga. El recorrido de cualquier ser humano comienza desde el vientre materno, o quizá antes, pero llegar a este mundo y haber sido criada en el seno familiar, me inquietó desde muy temprana edad sobre las relaciones humanas, el amor, el desamor y otros asuntos vitales.

 

En mis años escolares me descubrí como un ser inclinado por las ciencias sociales, la filosofía y la biología. También disfruté mucho de la música, la danza y el voleibol, pasiones que sigo disfrutando hasta ahora. Las relaciones de amistad, los primeros amores y la iniciación en la espiritualidad me dieron pistas de los temas que más me interesaban y las habilidades que quería seguir desarrollando.

 

 

Por esto, estudié Psicología en la Pontificia Universidad Javeriana, donde profundicé en el mundo de los procesos psicológicos, entre autores clásicos y contemporáneos, las neurociencias, la teología de la liberación de los Jesuitas y las materias de contexto en sociología y filosofía. En estos espacios, iba respondiendo muchas de las preguntas que siempre me acompañaron sobre el misterio de ser humanos, pero lo mejor: surgieron más y más preguntas. Fue un tiempo dialéctico, de descubrimientos, cuestionamientos y auto afirmación sobre la vocación de acompañar a las personas y a las comunidades en sus procesos vitales, de cambios, de duelos, de resignifiación de experiencias que traen sufrimiento psiquico, de crecimiento y transformación. Por eso, elegí mis prácticas profesionales en Psicología Clínica y tuve la oportunidad de hacerlo en zonas de alto riesgo psicosocial.

 

Todo esto me llevó a darme cuenta que esta área es central para comprender las necesidades psicologicas, identificar los recursos de las personas y los grupos y ponerlos al servicio de la transformación de situaciones y dinámicas relacionales que van en detrimento del bienestar psicológico y social. Cursé la Maestría en Psicología Clínica y me inscribí en el enfoque sistémico. Si algo me enamora de esta especialidad, es su capacidad de versatilidad, de tener las herramientas necesarias para poder conectar con un niño, una familia, una pareja o una comunidad.

Por fortuna, he podido trabajar en distintos contextos: en colegios, en fundaciones, en empresas, en universidades, en clínicas y en consulta particular. Como psicóloga en colegios agradezco a las instituciones y a los estudiantes el haber podido acompañar sus procesos vitales afectivos, escolares, familiares y de orientación vocacional. Como facilitadora y tallerista en la Fundación Ruah, el haber participado en procesos de desarrollo personal y organizacional a través de las técnicas de aprendizaje experiencial, el arte del clown y la improvisación teatral. Como docente en la Universidad Central y la Universidad Sergio Arboleda, donde afirmé que la educación es un camino clave para cuestionar y transformar nuestra realidad personal y social.  Lo más lindo de mi carrera es el trabajo con comunidades en situaciones de vulnerabilidad como en la Fundación Los Pisingos, en la que pude ser testigo de cómo niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia intrafamiliar y violencia sexual, a través de la psicoterapia podían recuperarse de estas vivencias traumáticas. Así como también acompañé a personas en proceso de reintegración social en su ámbito familiar, luego de haber dejado las armas; esto con la OIM y la ARN. 

 

Hoy continúo en  el Centro Integral para el Manejo del Dolor, en donde acompaño como psicoterapeuta a personas que sufren de dolor crónico y a sus familias para que mejoren su calidad de vida. La mención de gratitud también se extiende a cada persona que ha confiado en mí como consultante particular y que ha ido a mi consultorio, presencial o virtualmente, para acompañarlos en sus procesos de cambio individuales, de pareja o de familia.

 

En suma, soy muy feliz ejerciendo mi profesión y, aunque me gustan otros campos de conocimiento, si volviera a nacer elegiría de nuevo la ciencia que estudia la psique humana y trabaja por su sanación.